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POR UNA REESTRUCTURACIÓN DE LA UNIVERSIDAD ORDENADA Y SENSIBLE

 

La diversidad de grupos que han surgido en la Universidad de Puerto Rico para atender los retos de la crisis fiscal por la que atraviesa el primer centro docente del país, reunió a profesorxs del Departamento de Ciencias Sociales quienes plantearon estar de acuerdo con “la necesidad de hacer recortes, pero llamamos la atención también al hecho de que para mantener a la UPR como un centro docente competitivo en el plano global es necesario incurrir en gastos e inversiones ineludibles en aras de garantizar un desarrollo institucional a la altura de esta aspiración. Esto implica que la racional económica no puede ser la que impere de manera absoluta en una institución cuya singularidad es la producción de conocimiento”.

“Bajo esta lógica, nos preguntamos: ¿De dónde salió y cómo se justifica la cifra de los 300 millones de dólares? ¿Cómo la implantación de ajustes de esa magnitud afectará de forma duradera la misión universitaria y su capacidad de posicionamiento internacional? ”, sentenciaron.

Los firmantes de un pronunciamiento sobre la coyuntura histórica en que se encuentra la Universidad, constituida en 11 recintos que agrupa a 62,000 estudiantes y 15,000 empleados, son profesores de la Facultad de Ciencias Sociales de la UPR en Río Piedras principalmente. El documento trascendió a facultades de los recintos de Humacao y Bayamón y a Estudios Generales, Humanidades, Derecho y Comunicación del recinto riopedrense.

"Con independencia de las diferentes lecturas que se han producido en torno al estado de situación por el que atraviesa el país, nosotros estamos en la disposición de ponderar y de llevar a cabo las reestructuraciones y los recortes que sean necesarios. Reconocemos que estamos en una situación que demanda el que todos tengamos que hacer ajustes. Sin embargo, debemos aclarar que nuestra disposición a conceder ante estos recortes se produce reconociendo que los estos no son producto de haber incumplido con nuestra responsabilidad como profesores/as. Las situaciones por las que atraviesa la Universidad son el resultado de la mala administración y del problema de la deuda y no es una crisis de conocimientos”.

Hicieron hincapié en que el legado de la UPR “al país y a nuestra sociedad es incuestionable. La UPR ha contribuido al desarrollo de todos los programas académicos del país, ha formado a los profesionales que se quedan en Puerto Rico y sirven al país, ha desarrollado y mantenido programas competitivos a la altura de las mejores universidades del hemisferio y ha provisto servicio a las poblaciones menos favorecidas económicamente: servicios de salud, clínicas legales de libre acceso a las comunidades, apoyo técnico y de preservación de áreas costeras, preservación del patrimonio cultural del país, entre otros.